Diecinueve
I don't wanna be told to grow up and I don't wanna change.
¿Qué son diecinueve años si los comparamos con todos los que me quedan por vivir? Nada, aunque para mi ha sido un bonito aprendizaje, quizás no el mejor pero me ha convertido en quien soy hoy y aunque suene narcisista cada día me estoy enamorando más de mi misma. Y en realidad está bien.
Hace justamente un año estaba asustada por los dieciocho ¿y sabéis qué? Ha sido una edad increíble. He hecho cosas que nunca hubiera pensado hacer, he vivido momentos maravillosos y en mi vida han entrado personas a las que les voy a obligar a quedarse. Y como siempre digo, he crecido como persona, pero lo realmente importante es que no he perdido mi esencia. Sigo siendo la misma chica de flequillo algo tímida al principio, pero un terremoto cuando cojo confianza. Y por mucho tiempo que pase, quiero que eso se mantenga en mi.
Si el año pasado estaba asustada como he dicho, este año no quiero dejar los dieciocho. Después de los diecinueve vienen rápidamente los veinte, veintiuno y bueno, ya sabéis como sigue. No estoy preparada para vivir como una persona adulta ¡si mi madre me sigue pelando la fruta!. Pero vale, tendré que hacerme a la idea de que el tiempo pasa y que la pastilla de la eterna juventud aun no existe. Lo único bueno es que la gente siempre piensa que tengo cuatro años menos y ¡aleluya!, si esto continúa así he encontrado la forma de alargar mi juventud sin necesidad de pastillas mágicas.
Sólo pido 365 días con una versión mía de diecinueve años (el próximo año no es bisiesto ¿no?) llenos de aventuras. Y con aventuras me refiero a aventuras a mi medida, es decir, pequeñas y sin mucho riesgo, que yo no soy nada aventurera, sólo os digo que me da miedo tirarme de toboganes muy altos.
Diecinueve, allá voy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario